Explicó que en principio se manejan dos denuncias que involucran a una menor de 11 años y otra de 12 años. No obstante, una trascendió por los elementos y datos que aparecieron y se formuló la imputación. Mencionó que en el caso de la otra denuncia “no surgen mayores informaciones ni datos muy relevantes ni elementos de sospecha que se pueda sostener una eventual imputación”, indicó.
El párroco se encuentra actualmente recluido en el Centro de Rehabilitación Social (CERESO), de Itapuá. “Hay que entender que CERESO es una cárcel común y corriente como Tacumbú o como cualquier otra”, refirió.

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