Los países latinoamericanos, que al inicio de la cumbre este lunes pusieron de manifiesto su incomodidad por la decisión de la UE de incluir una referencia a lo que está ocurriendo en Ucrania, hubiera preferido evitar entrar en este espinoso tema. Muchos prefieren no enemistarse con el Gobierno de Vladímir Putin y simplemente no consideraban “útil” abordar este asunto en una cita llamada a relanzar y revitalizar las relaciones tras casi una década de sequía. Para el bloque europeo, sin embargo, incluir un párrafo sobre la situación en Ucrania era una línea roja y “una cuestión de principios”, explican fuentes diplomáticas, y hasta que no lo han conseguido no se han levantado de la mesa. El único país latinoamericano que se ha quedado al margen del mismo, igual que en la Asamblea General de la ONU evidenciando la soledad de Moscú, ha sido Nicaragua.
“Expresamos nuestra profunda preocupación por la guerra en curso contra Ucrania, que sigue causando un inmenso sufrimiento humano y está exacerbando las fragilidades existentes en la economía mundial, limitando el crecimiento, aumentando la inflación, perturbando las cadenas de suministro, aumentando la inseguridad energética y alimentaria y elevando los riesgos para la estabilidad financiera”, recoge el texto que también reafirma el apoyo a la iniciativa de exportación de grano y los esfuerzos del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, por prorrogar el acuerdo de exportación de cereales ucranianos a través del Mar Negro, al que Rusia decidió poner fin este pasado lunes.
-elperiodico
