El director técnico de la Selección Nacional, brindó detalles en la previa del encuentro entre Paraguay y Ecuador.
A su fiel estilo, expresó sus emociones y no pudo contener las lágrimas.
«Paraguay me hizo daño, me rompió el caparazón de protección que tenía. Los sinsabores, cuando los tenemos que vivir, son muy duros», mencionó.
«Tenía la piel de cocodrilo, a mí no había flecha que me entre. Hasta que llegué a Paraguay… Paraguay rompió esa estructura, me volvió un tipo muy vulnerable. Muy humano, muy cercano, que se conmueve mucho con los gestos de amor y de humildad de toda la gente», indicó.
«Los chicos vienen, me abrazan y me dicen: ‘¿De verdad es el técnico de la selección?’ Siempre digo que los afectos ganados son provisorios y los perdidos suelen serlo para siempre. Tengo miedo de perder el amor que la gente de Paraguay me está dando. Es una obligación muy grande», sostuvo.

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