La imputación fue presentada por los fiscales Rocío Celeste González, María del Carmen Meza y Edgar Benítez Delgado por los supuestos hechos punibles de robo agravado, toma de rehenes, asociación criminal, hurto especialmente grave, hurto agravado en banda y transgresión a la Ley de Armas y Explosivos.
Además, el Ministerio Público solicitó la prisión preventiva del encausado debido a la gravedad de los hechos investigados.
Según la pesquisa, el ataque se registró alrededor de las 02:00 horas del 16 de junio, cuando cerca de 20 hombres encapuchados y armados con fusiles irrumpieron en la zona céntrica de Santa Rita.
Los delincuentes redujeron a agentes policiales, guardias de seguridad y funcionarios bancarios, a quienes tomaron como rehenes mientras colocaban explosivos en los bancos Familiar, GNB y Ueno Bank, además de Santa Rita Cambios.
Los atacantes lograron sustraer dinero en efectivo de los bancos Familiar y GNB antes de darse a la fuga. Durante el operativo también se registraron daños por disparos en una de las entidades financieras y la colocación de explosivos en una casa de cambios, aunque estos no llegaron a detonar.
En su huida, los responsables incendiaron vehículos y esparcieron clavos tipo “miguelitos” para dificultar la persecución policial.
De acuerdo con los investigadores, el ahora imputado habría mantenido vínculos con uno de los procesados y participado en un intercambio de materiales explosivos meses antes del asalto.
Entre las evidencias reunidas figuran informes policiales, registros fotográficos, actas de procedimiento y pericias técnicas de la Dirección General de Material Bélico (Digemabel), elementos que sustentan la hipótesis fiscal sobre su presunta participación en la organización criminal.

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