El tiroteo, que se extendió por unos 20 minutos, sembró pánico entre unas 60 personas que habían acudido al barrio de Botafogo para ver el amanecer. Los visitantes debieron resguardarse agachados ante el intenso intercambio de disparos entre agentes y criminales.
La operación tenía como objetivo ejecutar más de 40 órdenes de captura contra miembros del Comando Vermelho. La violencia escaló fuera de la favela, alcanzando calles céntricas de la zona sur de la ciudad, donde un pasajero de un ómnibus resultó herido por un impacto de bala.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a policías militares corriendo armados con fusiles por la calle Sao Clemente, una de las principales arterias de la zona turística. Además, se reportaron daños en una iglesia evangélica, edificios y vehículos particulares.
Este incidente es el segundo de esta magnitud en lo que va del año. En abril pasado, más de 200 visitantes quedaron varados durante dos horas en el Morro Dois Irmaos, evidenciando la creciente inseguridad que golpea a las áreas turísticas de Río.

Deja una respuesta