Paraguay disputó el Mundial 2026 en el Grupo D, junto a Estados Unidos, Australia y Turquía. Tras una derrota inicial por 4-1 ante Estados Unidos, el equipo logró dos vallas invictas ante Turquía y Australia, lo que le permitió clasificar a la fase de eliminación directa.
En ese contexto, Gill se consolidó como titular y punto de referencia defensivo, manteniendo la portería en cero en dos de los tres partidos de grupo.
Su mayor impacto llegó en los octavos de final, donde Paraguay eliminó a Alemania en los penales, en lo que varios medios calificaron como una de las sorpresas más grandes del torneo. Gill realizó atajadas clave durante el tiempo reglamentario y la prórroga, incluida una reacción destacada que mantuvo el empate.
En la tanda de penales salvó dos tiros, convirtiéndose en el héroe de la clasificación y recibiendo el reconocimiento como Jugador del Partido (Man of the Match) tanto por la organización como en votaciones de aficionados.
Medios como la BBC lo presentaron como un arquero que pasó “de la oscuridad al estrellato”, resaltando su estatura de 1,98 metros y su trayectoria reciente, con solo diez partidos internacionales antes del Mundial.
En los octavos de final ante Francia, Gill volvió a ser el jugador más destacado de su equipo según varias coberturas. Realizó una serie de intervenciones importantes, entre ellas una doble atajada en los minutos finales que evitó que la diferencia se ampliara. A pesar de no poder detener el penal de Kylian Mbappé que decidió el 0-1, fue nuevamente elegido Mejor Jugador del Partido.
Fuentes como FOX Sports y la cuenta oficial de la FIFA destacaron sus atajadas como fundamentales para mantener el encuentro competitivo contra un rival de alto nivel.
En conjunto, durante las fases decisivas del torneo Gill registró un alto porcentaje de atajadas (alrededor de 16 de 17 tiros a puerta en los tres partidos más relevantes), concediendo apenas un gol a pesar de enfrentar un volumen considerable de ocasiones.
Prensa internacional como Yahoo Sports y Football Italia lo señaló como la figura definitoria de la campaña paraguaya, que llegó hasta octavos de final por primera vez desde 2010.
Tras su actuación ante Alemania, incluso surgieron reportes de interés de clubes europeos, como Torino, por su pase desde San Lorenzo.
La cobertura también mencionó aspectos de su historia personal, como las dificultades económicas que enfrentó antes del torneo, lo que algunos analistas vincularon con su resiliencia en el campo. En general, los medios extranjeros coincidieron en valorar su consistencia, reflejos y liderazgo bajo presión como elementos clave del rendimiento de Paraguay en el Mundial 2026.
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