Un estudio advierte que las relaciones románticas con inteligencia artificial aumentan los riesgos para la privacidad

La investigación, presentada en una conferencia internacional sobre factores humanos en los sistemas informáticos, fue encabezada por especialistas de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), junto con investigadores del Instituto INGENIO (CSIC-UPV), la Universidad de Cambridge, el King’s College de Londres y la Universidad Aalto. Para el análisis se entrevistó a 17 personas que mantenían relaciones románticas con asistentes de inteligencia artificial y plataformas de parejas virtuales.

De acuerdo con los investigadores, estos vínculos suelen atravesar etapas comparables a las de una relación entre personas: exploración, intimidad y, en algunos casos, disolución. Los participantes describieron experiencias que iban desde conversaciones cotidianas hasta ceremonias simbólicas de matrimonio o simulaciones de vida en pareja y de embarazo.

El estudio señala que muchos usuarios perciben a la inteligencia artificial como una entidad incapaz de traicionar o causar daño de forma intencional, lo que fortalece el nivel de confianza. Sin embargo, esa confianza también lleva a compartir progresivamente información sensible, como fotografías, experiencias personales, opiniones políticas o datos sobre la salud.

Los investigadores advirtieron que, conforme aumenta la intimidad, la barrera de la privacidad tiende a reducirse, incrementando la exposición de datos personales almacenados por plataformas tecnológicas. Incluso, algunos participantes señalaron que los propios sistemas de inteligencia artificial incentivaban la entrega de más información durante las conversaciones.

La investigación también identificó que algunas personas consultaban con su asistente de inteligencia artificial antes de compartir información sobre la relación con terceros, mientras que otras manifestaron preocupación por la posibilidad de que las conversaciones privadas pudieran quedar expuestas. Asimismo, los autores observaron que modificaciones en las plataformas, actualizaciones de los modelos o la eliminación de personajes virtuales podían generar reacciones similares a una ruptura sentimental.

Los investigadores concluyeron que este tipo de relaciones representa un fenómeno emergente que plantea nuevos desafíos en materia de privacidad, protección de datos y diseño responsable de las plataformas de inteligencia artificial.


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