En entrevista con Ñanduti, Soto destacó que la mediación penal incorpora el enfoque de la justicia restaurativa, permitiendo que la víctima participe activamente del proceso y dialogue con el ofensor.
A diferencia del proceso penal tradicional, señaló que este modelo promueve la reparación del daño y favorece la reinserción social de quien cometió el hecho punible.
Agregó que este sistema responde al carácter garantista del ordenamiento jurídico paraguayo y busca generar compromisos que puedan sostenerse en el tiempo.
En el ámbito civil, Soto indicó que las mediaciones más frecuentes corresponden a indemnizaciones por daños y perjuicios, así como a conflictos derivados del incumplimiento de contratos.
Asimismo, sostuvo que el papel del mediador consiste en escuchar a las partes, comprender el origen del conflicto y facilitar la construcción de acuerdos reales y duraderos.

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