Durante el encuentro, los ministros y representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay expresaron su rechazo a las regulaciones unilaterales que, sin respaldo científico, puedan convertirse en barreras técnicas y comerciales para los productos agropecuarios. También destacaron la necesidad de fortalecer el diálogo internacional para armonizar los objetivos ambientales con el libre comercio.
Uno de los principales puntos abordados fue la reciente decisión del Parlamento Europeo de rechazar una normativa que pretendía clasificar a la soja como materia prima de alto riesgo de cambio indirecto del uso del suelo, medida que habría afectado especialmente a los países productores de la región, entre ellos Paraguay, por su impacto en las exportaciones de biodiésel.
Los representantes del CAS también analizaron una estrategia conjunta frente al Reglamento 1115 de la Unión Europea sobre productos vinculados a la deforestación, además de debatir sobre futuras regulaciones relacionadas con límites máximos de residuos y tolerancias de importación para productos fitosanitarios, temas considerados de gran relevancia para el comercio agroalimentario regional.
La reunión permitió, además, intercambiar experiencias sobre gestión de riesgos climáticos, con la presentación de un proyecto impulsado por el Banco Mundial para desarrollar un seguro regional contra eventos climáticos extremos. Con su participación, Paraguay volvió a reafirmar su compromiso con la integración regional y con la construcción de políticas que fortalezcan la competitividad y sostenibilidad del sector agropecuario.

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