El historiador Herib Caballero fue protagonista del undécimo Simposio Internacional de Americanistas, celebrado en Espinosa de los Monteros, provincia de Burgos, España. El encuentro reunió a especialistas en historia, lingüística y otras disciplinas vinculadas a América, y tuvo como novedad una mesa coordinada por Eduardo Tamayo, de la Universidad Autónoma de Madrid, dedicada exclusivamente a Paraguay. «Fue la primera vez que hubo una mesa sobre Paraguay», destacó Caballero.
El historiador, becario de la Fundación Carolina y la Universidad Nacional de Asunción, investiga desde el año pasado la figura de Juan de Salazar y Espinosa, fundador de Asunción, en el marco de la conmemoración de los 490 años de la fundación de la ciudad, que se cumplirán el próximo año.
El debate sobre su lugar de nacimiento
Durante el simposio se despejó un debate histórico que sostenían Espinosa de los Monteros y la vecina Medina del Pomar, ubicada a unos 20 kilómetros, sobre cuál de las dos localidades era la cuna del fundador. Según explicó Caballero, ambas poblaciones carecen de registros parroquiales de la época, ya que datan de años posteriores a su nacimiento, estimado en 1508.
«Hay una declaración en un juicio donde él dice: ‘yo, natural de Espinosa de los Monteros’», señaló el historiador. A partir de ese hallazgo y de la identificación de la casa familiar, se descubrió una plaqueta conmemorativa en el lugar, en un acto presidido por el alcalde de la ciudad y con presencia de representantes de la comunidad autónoma y el cónsul de Paraguay.
Caballero contó que, en los días previos al acto, la bandera paraguaya engalanó el palacio del ayuntamiento de Espinosa de los Monteros y que fue declarado huésped ilustre por esa comuna. Alumnos de un instituto local realizaron investigaciones sobre Paraguay y Juan de Salazar, y un grupo teatral presentó una representación alusiva a su figura.
En Medina del Pomar, donde existe un monumento a Salazar erigido en la década de 1980 con la inscripción de que allí nació, las autoridades ya reconocieron el error histórico. «No se derrumbó el monumento, lo que hicieron fue mudarlo de lugar», explicó Caballero. El historiador recordó que Juan de Salazar pertenecía a una familia de peso en la región, enfrentada históricamente con los Velasco por el dominio del territorio, disputa que finalmente ganaron estos últimos.
Ganadería, encomiendas y una descendencia poco conocida
Caballero explicó que el debate entre ambas localidades se centró tradicionalmente en la fundación de la Casa Fuerte de Asunción, pero dejó de lado otras facetas relevantes de Salazar. Entre ellas, su rol como introductor de la ganadería en la región: en su segundo viaje a Paraguay, trajo junto a los hermanos Goes las primeras siete vacas y un toro que dieron origen al plantel de ganado vacuno de la zona, con impacto directo en la economía de todo el territorio del Río de la Plata.
El historiador también señaló el papel de Salazar en el cabildo y en el establecimiento de las encomiendas, un sistema hoy fuertemente cuestionado por implicar el reparto de indígenas para trabajos forzados en beneficio de los colonos españoles.
Otro aspecto que investiga Caballero es la descendencia de Salazar. El fundador de Asunción se casó con Isabel Contreras, viuda del capitán Becerra, pero tuvo además tres hijos con mujeres indígenas que estaban a su servicio. «En su testamento deja claramente que pide que se les trate bien a las madres de sus hijos, y que se las cuide, al igual que a todo el personal de sus servicios», relató Caballero.
Dos de esos hijos se trasladaron al Alto Perú, actual Bolivia, donde se sumaron a una rebelión contra el virrey Francisco de Toledo y fueron ajusticiados. El único sobreviviente, homónimo de su padre, es hoy el foco de una nueva investigación de Caballero. Según explicó, este segundo Juan de Salazar no participó de la conspiración, regresó al Río de la Plata, acompañó a Juan de Garay en la fundación de Buenos Aires y viajó luego a España, donde habría reclamado derechos sobre bienes que su padre dejó en el Valle de la Loza, cerca de Espinosa de los Monteros.
Caballero busca actualmente expedientes judiciales en la Real Chancillería de Valladolid, con jurisdicción sobre esa zona, para reconstruir el recorrido de este segundo Salazar. La última evidencia disponible es un memorial escrito hacia 1619 o 1620 en Buenos Aires, ciudad donde finalmente se habría radicado. El historiador ahora rastrea los registros parroquiales locales para determinar la fecha de su muerte.
Un libro para el próximo año
Caballero adelantó que el próximo año publicará un libro con los resultados de esta investigación, que se nutre de una estancia postdoctoral de dos meses que realizó en la Universidad de Sevilla y en el Archivo General de Indias. «La idea es publicar el año que viene un libro sobre todo esto que estuvimos investigando», afirmó.
Según explicó, el proyecto tuvo un primer avance con dos conferencias recientes: la disertación sobre Asunción en Casa América, en Madrid, organizada con apoyo de la Embajada de Paraguay, y la exposición sobre Juan de Salazar presentada en Espinosa de los Monteros. En la charla de Casa América, Caballero abordó el proceso histórico de Asunción, desde su origen como fortaleza hasta convertirse en capital de la gobernación, la provincia y luego la República del Paraguay.
Deja una respuesta