El expresidente Nicanor Duarte Frutos calificó como «un gesto importante» el reencuentro entre el presidente de la República, Santiago Peña, y el exmandatario Mario Abdo Benítez, ocurrido durante la recepción por los 250 años de la Independencia de Estados Unidos organizada por la Embajada americana en Asunción.
«Fue un hecho absolutamente casual. Estaba con el presidente y varios amigos. Llegó Mario Abdo Benítez, se acercó a donde estábamos, nos saludó, también al presidente Peña que estaba cerca, y se produjo la foto que seguro a cierta gente del partido le genera esperanza y a otros sectores tal vez no», comentó Duarte Frutos.
«Para mí, desde la política, es un gesto importante porque siempre es preferible la coexistencia pacífica antes que la destrucción recíproca, y más todavía en instancias cercanas a grandes desafíos electorales que tiene el coloradismo», agregó.
Sobre la conversación con Abdo Benítez, quien le consultó «¿Cómo te tratan?», Duarte Frutos aseguró que «son preguntas normales en el lenguaje colorado». «El abrazo fue un saludo en un lugar externo al Partido. Creo que fue un gesto ciudadano y un abrazo que es permanente en el coloradismo», afirmó.
El expresidente también reivindicó la postura del presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, ante los cuestionamientos internos. «Me dicen ‘Marito es un traidor’. Yo les digo que prefiero suscribir la política del presidente Cartes, que inclusive cuando tuvo ese señalamiento no salió a buscar revanchas, culpables ni a polarizar el partido ni a dividir el campo partidario en leales y traidores», comentó.
«Cartes siguió su lucha, construyó un gran electorado, ganó la presidencia del Partido. Su candidato de Honor Colorado terminó siendo el presidente de la República», sostuvo.
Duarte Frutos planteó una diferencia entre «enemigo» y «adversario» como clave para la democracia. «Si nos aferramos a que la lucha por el poder es entre amigos y enemigos, estamos aceptando la lógica de la guerra, porque en la guerra al enemigo se lo aniquila, se lo destruye y se lo excluye. En la dimensión adversarial, lo que se plantea es que el otro que piensa distinto no es un enemigo, es un adversario. Y al adversario no se lo aniquila, se lo vence democráticamente», expresó.
El exmandatario también respondió a las críticas por su cambio de postura hacia Cartes. «Fui adversario de Cartes. ¿O todos tenemos que aplaudirlo? Fui adversario, pero no enemigo, ni he sido parte de ninguna persecución. Siempre fui alguien que quiere ser portador de una conciencia crítica. Detesto el pensamiento único», dijo.
«Soy demócrata e institucionalista, y Cartes ha demostrado su liderazgo. Es el presidente del partido. Hoy acompaño la Presidencia del Partido Colorado y su liderazgo en Honor Colorado», expresó.
Duarte Frutos cuestionó la lógica de la venganza política. «Si el propio Cartes hoy dice ‘dejemos de polarizar, dejemos el enojo, unamos al partido’, ¿eso está mal? ¿O sea se tiene que decir: ‘Señores, vamos a la venganza, todos los que conspiraron contra Cartes tienen que ir al fuego eterno?’ Esa es la política paraguaya. Eso nos llevó al exilio, a la fractura, a la fragilidad de nuestras instituciones», señaló.
El expresidente también defendió el rol histórico del Partido Colorado. «A veces se piensa que el coloradismo es el centro de todo lo que puede generar daño, y no es cierto. Ha generado grandes hechos y ha administrado el Estado con grandes aciertos y errores», afirmó.
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