El Hospital de Clínicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), conocido como el “hospital de los pobres”, cuenta con un grupo de funcionarios privilegiados, presuntamente vinculados al entorno del director Jorge Giubbi, quien conduce la institución desde hace más de una década y bajo cuya administración se registran millonarias remuneraciones.
Los registros del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) revelan, por ejemplo, que Christian Alberto Noldin Cáceres, quien figura como encargado y jefe de cátedra, percibió en marzo G. 46.847.500 entre salarios, bonificaciones y otros beneficios.
En el caso de Osmar Manuel Cuenca Torres, además de integrar la nómina de la Facultad de Ciencias Médicas, también presta servicios en el Ministerio de Salud y en el Rectorado de la UNA. La suma de sus ingresos alcanza G. 61.991.446 mensuales.
Julio César Torales Benítez percibe G. 44.230.210 al mes entre salarios, bonificaciones y honorarios. Por su parte, el director del Hospital de Clínicas, Jorge Giubbi Bobeda, cobra G. 39.116.440 en la institución, además de figurar en las planillas del Instituto de Previsión Social (IPS) y del Ministerio de Salud. Sumando todas sus remuneraciones, supera los G. 54 millones mensuales.
La lista también incluye a Manuel Estanislao Bernal Rolón, quien entre la UNA y el Ministerio de Salud percibe más de G. 43 millones al mes. Asimismo, José Gómez Cantore cobra alrededor de G. 34 millones mensuales como profesor titular y docente médico.
Los registros públicos, sin embargo, no detallan la carga horaria que cumplen todos estos funcionarios en las distintas instituciones donde perciben remuneraciones.
Como referencia, el presidente de la República, Santiago Peña Palacios, percibe un salario mensual de G. 37.908.800. Esto evidencia que varios integrantes del primer círculo del director Jorge Giubbi reciben ingresos muy superiores a los del propio jefe de Estado.
Investigación en curso
El Ministerio Público abrió una investigación penal para esclarecer las presuntas irregularidades detectadas por la Contraloría General de la República (CGR) en la administración de la Farmacia Interna del Hospital de Clínicas. El informe final de fiscalización documenta deficiencias administrativas y de control, además del hallazgo de medicamentos e insumos médicos vencidos por un valor superior a G. 2.207 millones. La causa está a cargo de la agente fiscal Silvia González Vester, titular de la Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción N.º 3.
Venta de turnos
A estas denuncias se suma una investigación realizada por Ñanduti, que dejó al descubierto un presunto esquema de venta de turnos en el Hospital de Clínicas. Según la denuncia, para agilizar la atención y acceder más rápidamente a una consulta, los pacientes debían pagar G. 100.000, una práctica completamente irregular.

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