El encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Paraguay, Robert Alter, señaló que existen varios grupos de inversores estadounidenses interesados en el excedente de electricidad que tiene Paraguay, para destinarlo a proyectos de inteligencia artificial, centros de datos y otras «tecnologías del siglo XXI». Explicó que ese tipo de inversiones depende de la seguridad de las redes de telecomunicaciones del país receptor.
En ese marco, respaldó la decisión de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) de incorporar requisitos de seguridad en la licitación de redes 5G, que aplican «los mismos requisitos, los mismos criterios» para cualquier empresa que quiera vender equipamiento a los operadores celulares del país. «Una decisión muy acertada y bien justificada… que públicamente y en privado hemos apoyado de pleno», afirmó.
El diplomático explicó que, en la práctica, esos requisitos dejan fuera a las empresas con sede en China continental, debido a las propias leyes de ese país. «China continental, por sus propias leyes, obliga a sus empresas a colaborar con los servicios de inteligencia chinos y mantener dicha colaboración escondida de sus clientes. Eso lo dice textualmente sus propias leyes», afirmó, y sostuvo que esa normativa impide a esas empresas «cumplir con los requisitos que se le aplican a todo el mundo».
Alter aclaró que las empresas estadounidenses «no están legalmente obligadas» a colaborar con los servicios de inteligencia de su país, a diferencia de las chinas. «No tenemos ninguna ley que diga eso», afirmó. Remarcó además que los mayores proveedores de equipamiento de telecomunicaciones en este sector no son estadounidenses, sino europeos: «Los grandes vendedores en este sector son europeos, en mayor parte Nokia y Ericsson.»
Según explicó, tanto las empresas estadounidenses como las europeas pueden cumplir con los requisitos de seguridad exigidos en la licitación 5G de Paraguay «por el marco jurídico en el cual operan», y remarcó que Estados Unidos y varios países de Europa tomaron la misma decisión de priorizar la seguridad en sus propias redes.
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