Huelga médica, déficit de 600 enfermeros y falta de fármacos exponen ya la crisis de la salud pública del país

La huelga de médicos del Ministerio de Salud Pública, la escasez de personal de enfermería en el Instituto de Previsión Social (IPS) y la falta de medicamentos básicos en hospitales exponen las graves dificultades que atraviesa el sistema sanitario.

Los médicos reclaman al Gobierno el nombramiento de unos 9.000 profesionales contratados, un reajuste salarial equivalente a 2,8 salarios mínimos y el pago por los feriados trabajados.

Según los representantes sindicales, cumplir estas reivindicaciones demandaría una inversión aproximada de USD 150 millones dentro del Presupuesto General de la Nación (PGN). El gremio sostiene que los salarios médicos no reciben un reajuste acorde con el costo de vida desde hace 12 años.

Como alternativa para financiar las mejoras, uno de los planteamientos propone eliminar los denominados “seguros VIP” otorgados a funcionarios de instituciones públicas.

De acuerdo con los impulsores de la propuesta, los contratos con sanatorios privados representan alrededor de USD 150 millones anuales, sin contabilizar los seguros correspondientes a las binacionales Itaipú y Yacyretá.

Durante la medida de fuerza, el Ministerio de Salud aseguró mediante reiterados comunicados que se mantendrán las atenciones en oncología, diálisis y terapia intensiva.

Faltan medicamentos básicos

A la protesta médica se suma la falta de medicamentos e insumos esenciales. Registros internos de hospitales administrados por el Ministerio de Salud, a los que accedió Ñanduti, reportan faltantes de losartán, omeprazol, paracetamol, valsartán, amiodarona e insulina NPH, entre otros productos.

El proyecto de PGN presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) asigna al Ministerio de Salud recursos por G. 10,17 billones.

IPS pide una ley de emergencia

El presidente del IPS, Isaías Fretes, solicitó a la Cámara de Senadores la aprobación de una ley de emergencia para el ente previsional.
El proyecto permitiría contratar a 600 trabajadores, principalmente personal de enfermería, aunque también contempla la incorporación de médicos. El objetivo es reforzar los hospitales Central e Ingavi y paliar los problemas derivados de la reducción de la carga horaria de 24 a 12 horas.

El propio Fretes reconoció que los bajos salarios provocan renuncias y empujan a profesionales de enfermería a migrar a países como Alemania y España en busca de mejores ingresos.


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