El primer semestre del año dejó señales positivas para la producción pecuaria paraguaya, principalmente desde el punto de vista financiero y comercial, según la evaluación de Mario Apodaca, vicepresidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), quien destacó el buen comportamiento de los precios, el movimiento del mercado y la recuperación de las condiciones productivas.
Apodaca explicó que, si bien la caída del dólar generó un impacto para algunos segmentos, especialmente para los invernadores y engordadores, los precios del ganado se mantuvieron favorables. A su criterio, el comportamiento fue especialmente positivo en las categorías de cría y recría, donde los precios se mantuvieron en niveles favorables y se concretó un importante volumen de negocios.
Por otro lado, en comunicación con Ñandutí Negocios, el experto también destacó la comercialización de reproductores con muy buenos resultados en distintas razas durante la primera mitad del año.
Avances sanitarios, identificación del hato y financiamiento
Otro de los aspectos destacados por el vicepresidente de la ARP, fue la aparición de nuevos productos financieros dirigidos al sector pecuario. Durante el primer trimestre señaló, se trabajó en alternativas de financiamiento con el objetivo de impulsar nuevamente el crecimiento del hato y mejorar los niveles de productividad.
En ese proceso participaron la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y distintas instituciones del Gobierno. Sin embargo, consideró que “no fue suficiente, falta más, pero fue bastante positivo”.
Con relación al contexto internacional, Apodaca sostuvo que la demanda mundial de productos cárnicos, particularmente de la carne bovina, continúa creciendo y que los países del Mercosur y de Sudamérica mantienen una posición relevante como grandes productores.
En otro momento, Mario Apodaca también evaluó los avances en materia sanitaria y explicó que se culminaron de forma exitosa los dos periodos de vacunación, tanto contra la fiebre aftosa como la brucelosis.
Asimismo, destacó la evolución de la identificación individual del ganado nacional, que transita por su segundo año de implementación. Durante este periodo se volvieron a aplicar más de 2,8 millones de caravanas, lo que calificó como un avance significativo para el país.
El Niño, una amenaza para el segundo semestre
Consultado sobre las proyecciones para el segundo semestre del año, Apodaca destacó que uno de los principales factores de incertidumbre es el comportamiento climático por la alerta de posible intensidad del fenómeno de El Niño. En ese sentido, advirtió que algunas regiones del país podrían verse especialmente afectadas por lluvias intensas, inundaciones y vientos fuertes.
No obstante, remarcó que la intensidad del fenómeno todavía puede variar. Además recordó que las zonas bajas del sur del país y los departamentos próximos al río Paraguay aparecen entre las áreas que podrían enfrentar mayores dificultades ante un escenario de precipitaciones excesivas.
“Al mismo tiempo, el exceso de agua no necesariamente tendría un efecto negativo en todo el territorio, ya que podría favorecer la producción forrajera en zonas más altas y contribuir a la recuperación de la producción ganadera”, añadió.
Desafíos para el corto y mediano plazo
Más allá de los factores climáticos, el vicepresidente de la Asociación Rural del Paraguay identificó otros desafíos estructurales que serán determinantes para sostener el crecimiento de la actividad pecuaria. Uno de los principales, en su opinión, es la infraestructura vial, especialmente en la Región Occidental.
Apodaca señaló que prácticamente la mitad del ganado paraguayo se encuentra en el Chaco y recordó que esta región representa alrededor del 60% del territorio nacional. A su criterio, todavía existe un amplio potencial de desarrollo productivo, tanto para la agricultura como para la ganadería. “Necesitamos mucha infraestructura, especialmente caminos de todo tiempo”, enfatizó.
En ese contexto, destacó la importancia de las obras de infraestructura que avanzan en la región, particularmente la Ruta 12 y la Bioceánica. Consideró que la culminación de estos proyectos permitirá mejorar la conectividad y reducir el impacto de eventos climáticos sobre la actividad productiva.
Sobre la Ruta 12, sostuvo que la obra puede ser especialmente relevante para las zonas vinculadas a la cuenca del río Pilcomayo, donde las condiciones climáticas pueden dificultar el traslado de la producción. Con relación a la Bioceánica, afirmó que se trata de un eje estratégico para el desarrollo del Chaco, al conectar la región con nuevos mercados y mejorar la conectividad interna y regional.
Por otro lado, remarcó que a la infraestructura vial se suman dos factores (energía y el agua) que serán cada vez más importantes para la producción. “El crecimiento de la actividad productiva incrementará la demanda energética, por lo que es necesario anticiparse a posibles restricciones y analizar nuevas fuentes de generación” dijo.
Además, mencionó el avance de proyectos de energía solar en el Chaco y la posibilidad de aprovechar otros recursos como el gas, una alternativa que podría ser aprovechada en el futuro, aunque reconoció que existen cuestiones ambientales que deben ser resueltas.
Con respecto al agua, aseguró que constituye un desafío de largo plazo, especialmente para el Chaco Central, donde el crecimiento de la producción, del hato ganadero y de la población generará una demanda cada vez mayor.
En este punto, volvió a destacar la necesidad de avanzar con el proyecto del acueducto y aprovechar los recursos hídricos disponibles en el país. “Es una lástima que en este momento ya no estemos aprovechando en esa zona ese recurso natural tan rico que tenemos que es el río Paraguay”, sostuvo.
Mejores condiciones productivas y expectativa para el cierre del año
Pese a los desafíos y materias pendientes, el representante de la ARP observa un escenario más favorable para la producción que el registrado durante los años marcados por sequías, incendios y bajos precios. Según explicó, desde hace más de un año las condiciones climáticas favorecen la recuperación de las pasturas y la producción de granos, lo que permitió mejorar los niveles productivos.
En cuanto al comercio exterior, reconoció que el volumen de exportaciones y faenas habría registrado una disminución, aunque destacó que los precios obtenidos son mejores. En este escenario, consideró fundamental continuar trabajando en la calidad de la carne paraguaya para acceder a mejores valores en los mercados internacionales. “Siempre vamos a estar buscando mejorar la calidad de la carne para que nos paguen mejores precios en el exterior”, afirmó.
Finalmente remarcó que desde la ARP, la expectativa es que el contexto favorable pueda sostenerse y permita seguir incrementando la productividad de una de las principales actividades económicas del país.

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