Esto implica, explicó, desde respetar los horarios para sacar los residuos, evitar la contaminación de ríos y arroyos, hasta cumplir las normas de tránsito y respetar los espacios públicos. Para el especialista, la construcción de una ciudad inteligente requiere un cambio de hábitos y de cultura que debe comenzar desde la educación.
En ese sentido aseguró que las nuevas generaciones ya incorporan con mayor naturalidad los conceptos vinculados con la tecnología, alimentación saludable, cuidado del ambiente e inclusión. Sin embargo, también es necesario trabajar con los adultos mediante campañas de formación y concientización.
En ese sentido, recordó cómo determinadas prácticas que décadas atrás eran habituales fueron modificándose mediante campañas publicitarias, normas y sanciones. Como ejemplo de cambios culturales mencionó el uso obligatorio del cinturón de seguridad, el casco para motociclistas o la prohibición de fumar en determinados espacios públicos que, según explicó, requirieron reglas claras y estrategias de concientización.
Asunción tiene potencial, pero necesita planificación
Consultado sobre las posibilidades de que Asunción avance hacia un modelo de ciudad inteligente en el mediano y largo plazo, Loza consideró que existen condiciones favorables, aunque aclaró que el proceso no puede ser inmediato. “Hay cuestiones que se pueden hacer a mediano plazo y otras que se pueden hacer a largo plazo. Nada es inmediato”, afirmó.
A su criterio, la capital paraguaya tiene elementos que pueden ser aprovechados, como su desarrollo urbanístico, sus espacios verdes, la Costanera y el patrimonio histórico y cultural. Destacó especialmente la posibilidad de revitalizar el casco histórico y poner en valor sus monumentos, ya que una ciudad inteligente no debe concentrarse únicamente en las nuevas construcciones y la modernidad, sino también preservar su identidad.
“La ciudad inteligente no es solamente lo moderno, sino también el casco antiguo, la historia, la cultura del ciudadano”, señaló. En su opinión, algunos cambios vinculados con los hábitos ciudadanos pueden comenzar a implementarse en el corto plazo, mientras que las transformaciones tecnológicas y de infraestructura requieren procesos más extensos.
Importancia de las normas claras para acompañar la transformación
Uno de los aspectos que Loza mencionó como fundamentales para avanzar hacia una ciudad inteligente, especialmente en Asunción, es la actualización de las normas que regulan la vida urbana.
Según explicó, antes de implementar determinadas transformaciones tecnológicas y urbanas, es necesario revisar y modificar ordenanzas para establecer reglas claras. “Las autoridades nacionales y municipales tienen que aprobar determinadas normativas que hagan el tema del cambio de hábito del ciudadano”, sostuvo.
Como ejemplo, habló de los servicios de transporte mediante aplicaciones, que ofrecen oportunidades laborales y facilitan la movilidad de las personas, pero también requieren controles sobre las condiciones de los vehículos, la antigüedad de las unidades, los seguros y la seguridad tanto del conductor como del pasajero.
Finalmente Loza recordó que el desafío para Asunción y otras ciudades paraguayas, no consiste simplemente en incorporar más tecnología, sino en utilizarla junto con mejores normas, infraestructura, servicios y educación para construir ciudades que sean más eficientes y, sobre todo, más habitables para sus ciudadanos.
Deja una respuesta