Ríos se definió como un crítico del sistema corporativo y señaló que, a su criterio, el modelo adoptado en Paraguay no logra garantizar una verdadera independencia debido a la participación política en la elección de los integrantes del Consejo de la Magistratura.
“En nuestro país, desde luego, no puede funcionar bien. ¿Por qué no puede funcionar bien? Simplemente porque para poder llegar al Consejo de la Magistratura hay que hacer una campaña política”, afirmó.
Según explicó, el principal problema radica en que los candidatos deben desarrollar campañas para acceder al organismo, lo que introduce distintos intereses políticos y genera condiciones que pueden dificultar que quienes resulten electos mantengan su independencia.
“No podemos decir que no, ni tampoco podemos atajar, porque el que va a ser candidato necesita precisamente hacer campaña. Y en una campaña política van a entrar todos los condimentos, todos los factores favorables y desfavorables”, sostuvo.
Como alternativa, el exministro mencionó el modelo francés de selección y formación de magistrados. Explicó que, en ese sistema, los futuros jueces deben superar un examen exigente y luego ingresar a una escuela judicial independiente, donde reciben formación específica y una remuneración estatal.
Ríos Ávalos destacó además que, una vez culminada esa etapa, los magistrados avanzan en su carrera de acuerdo con su calificación, experiencia y desempeño, comenzando en cargos iniciales y ascendiendo progresivamente.
A su criterio, este mecanismo reduce la posibilidad de que los futuros magistrados tengan que recurrir a contactos políticos para acceder a un cargo.
El exministro consideró que un esquema de estas características podría servir como referencia para una eventual reforma del sistema paraguayo. No obstante, aclaró que no se debe desconocer el contexto en el que fue diseñada la Constitución de 1992.
Ríos Ávalos recordó que los constituyentes recurrieron en aquel momento a distintos modelos extranjeros, entre ellos los de Colombia, Argentina y España, debido a la limitada experiencia que tenía Paraguay en materia institucional.
Sin embargo, sostuvo que esos modelos corporativos terminaron generando dificultades en el contexto político paraguayo.

Deja una respuesta