El lanzamiento se produjo el día domingo 30 de agosto, a las 7:26 hora del este de Estados Unidos desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Roman tardará un centenar de días en alcanzar su destino final: el punto de Lagrange L2, una zona gravitacionalmente estable entre el Sol y la Tierra.
El telescopio tendrá un campo de visión 100 veces mayor que el del Hubble. Un solo mes de observaciones permitirá rastrear la Vía Láctea y detectar hasta la mitad de sus estrellas. En comparación, el Hubble necesitaría un siglo para mapear la galaxia.
La NASA señaló que Roman podría demostrar que el «modelo estándar» del universo está equivocado, debido a discrepancias detectadas en la constante de Hubble.
El observatorio observará más de 2.000 millones de galaxias y ayudará a descubrir hasta 40 veces más exoplanetas de los conocidos hoy, gracias a un coronógrafo que cancela el brillo de las estrellas. Transmitirá 11 terabytes de datos diarios, equivalentes a unas 350 películas en 4K cada 24 horas.
El telescopio lleva el nombre de la primera astrónoma jefe de la NASA.
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