El sector agro observa señales positivas para la próxima campaña

Alfred Fast, presidente de la Fecoprod, observa el segundo semestre y la próxima campaña agrícola con señales favorables, aunque con cautela por la incertidumbre de los pronósticos climáticos.

El primer semestre del año estuvo marcado por una cosecha récord de soja y la recuperación agrícola tuvo un impacto positivo directo sobre el desempeño de la economía paraguaya.

Según los datos del Banco Central del Paraguay (BCP), hasta junio de 2026 el sector primario registró un crecimiento de 9,8%, mientras que el sector secundario avanzó 4,7%. En tanto, los servicios crecieron alrededor de 5,1% y las manufacturas 3,1%.

Con estos resultados, la economía paraguaya registró una expansión de 5,6%. Sobre este punto, Alfred Fast, presidente de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod), aseguró que, “durante el primer semestre de 2026 el sector primario fue la gallina de oro de la economía paraguaya”.

Sin embargo, Fast remarcó que, si bien los precios internacionales no acompañaron en la misma proporción, el volumen de producción permitió una recuperación importante para los productores, especialmente después de los años afectados por la sequía.

De acuerdo con el titular del gremio, quien también se dedica a la producción de soja, durante los últimos dos años los productores trabajaron con resultados negativos debido a la falta de lluvias, mientras que en algunas zonas como San Pedro existen productores que acumularon hasta cuatro años de pérdidas.

Según señaló, “la situación comenzó a revertirse con la última campaña. En la zona norte, casi todos cosecharon mejor, lo que generó un alivio para los productores”. En ese mismo contexto, también destacó el buen desempeño del maíz y las perspectivas favorables para el trigo, pese a que actualmente cuenta con una menor superficie sembrada.

Fast estimó que este año la superficie sembrada con trigo podría representar apenas entre 70% y 75% de la superficie del año anterior y que la reducción responde principalmente a que los precios del cereal no acompañan.

A esto se suma una cuestión vinculada al calendario agrícola, es decir, cuando se planta trigo, la posterior siembra de soja se realiza más tarde, lo que puede generar dificultades ante la falta de lluvias en la última etapa del cultivo.
El Niño genera expectativas positivas para el agro

Con relación a lo que va del segundo semestre y la próxima campaña agrícola, remarcó que el sector observa señales favorables, aunque con cautela debido a la incertidumbre propia de los pronósticos climáticos. Sobre el punto, explicó que el efecto del fenómeno de El Niño, que normalmente está asociado con mayores precipitaciones, podría traducirse en mejores condiciones para los cultivos y la producción agrícola.
“Un año de El Niño significa más precipitaciones y eso en realidad para el campo, si no es excesivo, es súper bueno porque significa que vamos a tener suficiente agua para tus cultivos”, afirmó. Además, consideró que bajo estas condiciones, es posible que se registre nuevamente una cosecha récord durante el verano.

Sin embargo, Fast remarcó que también existen riesgos. Un exceso de lluvias durante la cosecha podría provocar inundaciones en zonas ribereñas, cortes de caminos y dificultades logísticas para sacar la producción. Aun así, su evaluación general es positiva. “Nosotros vemos El Niño, como una ventaja para el sector agrícola, porque cuando se tiene suficiente lluvia, los cultivos salen bien”, dijo.
Pequeños productores apuestan por la soja

Por otra parte, Alfred Fast mencionó que la producción de soja empieza a ganar mayor protagonismo entre los pequeños productores, que actualmente representan más del 20% de la superficie sembrada del grano.

Atendiendo a esta creciente participación, el dirigente gremial consideró que se deben contemplar las necesidades de los pequeños productores y por esa razón, la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod) prepara para el próximo 4 de septiembre, en Maracaná (San Pedro), el lanzamiento de la campaña sojera, con la participación de este segmento.

Sin embargo, a su criterio, la soja no debería ser la única alternativa de generación de ingresos, al menos para los pequeños productores, para quienes recomendó avanzar hacia una mayor diversificación productiva, incorporando cultivos como sésamo, chía y mandioca, además de producción lechera y porcina.

“La caída de los precios del sésamo, que históricamente fue uno de los principales cultivos de renta para pequeños productores, aumenta la necesidad de contar con otras alternativas. La chía por su parte tuvo un desempeño relativamente favorable durante la última cosecha, lo que hace cada vez más notable la necesidad de diversificar”, sostuvo.

Finalmente Fast aseguró que para el cierre de año se esperan buenos resultados productivos, con expectativas favorables sobre las condiciones climáticas y avanzar hacia “un muy buen año agrícola”.


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