El Ministerio de Transporte indicó que decidió «extender el cierre temporal» de los aeropuertos, lo que afecta a unos 2.300 vuelos, incluidas conexiones internacionales con ciudades como Sídney, Doha y Ámsterdam.
Según el Gobierno indonesio, la ceniza desprendida por el Anak Krakatoa se acumula a más de 15 kilómetros de altitud, siendo entre 9 y 12 kilómetros la altura a la que suelen volar los aviones comerciales.
Situado en el estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra, el volcán volvió a registrar actividad la pasada noche tras horas de aparente calma después de erupcionar el viernes.
El aeropuerto Soekarno-Hatta de Yakarta, uno de los principales centros de conexión aérea del Sudeste Asiático, es uno de los afectados, junto a otros cinco de Java y uno de Sumatra. Todos permanecerán cerrados hasta nuevo aviso.
En 2018, una erupción del Anak Krakatoa causó un tsunami que dejó más de 400 muertos. En esta ocasión, no existe riesgo de tsunami, según la Agencia Geológica de Indonesia.
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