Según el comunicado, días antes del evento un socio de la ARP había solicitado a la institución el depósito y guarda de aproximadamente 170 caballos. Previa consulta con las asociaciones de razas que usufructúan los galpones, la entidad respondió con las condiciones para el resguardo de los animales. «Esa fue la única autorización otorgada, tanto por la Comisión Directiva Central como por las asociaciones de razas consultadas. Ningún otro uso del predio fue solicitado ni autorizado», remarca el texto.
Sin embargo, los caballos depositados formaban parte de una cabalgata organizada por una agrupación política y, al finalizar la actividad, la columna ingresó al predio por la entrada principal, donde se realizó un asado y una celebración con presencia de emblemas partidarios. «La Comisión Directiva Central no tenía conocimiento de que la actividad tomaría ese carácter, y se vio ingratamente sorprendida al ver que lo autorizado como un simple resguardo de animales se convirtió en un acto de naturaleza partidaria dentro de nuestro predio», señala el comunicado.
La ARP recordó que sus estatutos «prohíben expresamente actividades y emblemas partidarios dentro del predio de la institución» y remarcó que, en sus más de 140 años de historia, se ha mantenido «como una entidad gremial independiente de toda parcialidad política», sin antecedentes de un hecho de esta naturaleza.
La Comisión Directiva Central dispuso iniciar una investigación para determinar cómo y por qué se produjeron los hechos, y si algún socio activo o incorporado intervino en la autorización. De determinarse responsabilidades, la entidad indicó que procederá conforme a sus estatutos y reglamentos vigentes.
El comunicado, fechado el 15 de setiembre en Asunción, aclara que «no tiene por objeto señalar a persona ni institución alguna», sino reafirmar el «carácter gremial, apartidario e institucional» de la ARP.

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