Trump argumentó que la palabra «artificial» da la impresión de que la tecnología es «falsa», cuando en realidad es «asombrosa».
«A partir de este momento, todos los documentos de Estados Unidos y, con suerte, los del mundo, se cambiarán para utilizar el término mucho más preciso ‘súper’ en lugar de artificial. Así que es superinteligencia», aseveró el mandatario.
Además, rechazó tajantemente cualquier «esquema globalista» que intente regular o controlar el desarrollo de esta tecnología y defendió la soberanía estadounidense frente a los intentos de gobernanza internacional.
El control sobre la inteligencia artificial no fue lo único que rechazó Trump. Desde la tribuna de la ONU también atacó las negociaciones para establecer un impuesto universal para grandes empresas y aseguró que mientras él sea líder de la primera potencia mundial «no habrá impuestos globales».
«Las Naciones Unidas tienen un potencial enorme. Llevo años diciendo esto, pero deben dejar de imponer la agenda de extrema izquierda de burócratas globalistas a quienes nadie eligió jamás», afirmó.
Trump también criticó el intento de la Organización Marítima Internacional de imponer el año pasado el Marco de Cero Emisiones Netas, que buscaba gravar las emisiones de carbono de grandes buques comerciales. Aseguró que su Gobierno intervino para impedir un impuesto «destinado a aumentar los costos del transporte marítimo internacional entre un 10 y un 20%».
Deja una respuesta