Fiscal habla de «saña» en el caso de la mujer ejecutada en Eusebio Ayala e investiga supuesto suicidio de un sospechoso

La fiscal Norma Salinas caratuló como feminicidio el ataque contra dos mujeres halladas con heridas de bala en el Cementerio Municipal de Eusebio Ayala, Cordillera, y calificó el nivel de violencia empleado como «saña». La fiscalía además evalúa una versión sin confirmar sobre la muerte de uno de los señalados como responsables.

Dos mujeres fueron encontradas con heridas de bala, a las 6:45 del lunes 28 de septiembre, dentro del Cementerio Municipal del barrio San Roque, en Eusebio Ayala, Cordillera, según el parte de la Comisaría 7ª local.

La víctima fatal fue identificada como Rebeca Martínez Aricaye, de 28 años, con domicilio en el barrio San Blas de Eusebio Ayala. La sobreviviente fue identificada como Carolina Raquel Aguilar, de 32 años, del barrio General Caballero, quien fue asistida por Bomberos Voluntarios y trasladada al Hospital Distrital San Roque.

Según el parte policial, ambas mujeres habían participado de una jineteada en la compañía Jaula Cue y se desplazaban en una motocicleta conducida por Martínez Aricaye rumbo a su domicilio, cuando fueron interceptadas por tres hombres con chaleco a bordo de una camioneta Toyota Fortuner blanca, señalados como supuestos autores. Fueron abandonadas en el predio del cementerio, donde vecinos las hallaron y alertaron a las autoridades.

La fiscal Norma Salinas, a cargo de la investigación, informó que caratuló la causa como feminicidio, y no solo como homicidio, al considerar que las víctimas mantenían algún vínculo o habían estado socializando con los agresores antes del ataque. Según relató, los cinco —las dos mujeres y los tres hombres— habrían estado juntos y bailando horas antes en una fiesta.

Sobre esa base se planteó la hipótesis de que el ataque respondiera a una discusión, tras la cual los hombres no habrían aceptado que las mujeres se retiraran por su cuenta. Salinas remarcó, sin embargo, que esa hipótesis no alcanza para explicar el nivel de violencia empleado: la víctima fatal presentó dos heridas de arma blanca en la cabeza, además del disparo de arma de fuego. «A mí no me cierra eso, porque es demasiado. ¿Por qué le apuñalás en la cabeza a una persona dos veces y después le disparás otra vez con un arma de fuego?», cuestionó, calificando el hecho como de «saña» y violencia «de sobra».

La fiscal también relativizó versiones que circularon sobre un supuesto vínculo de una de las víctimas con el narcotráfico. Señaló que la mujer había tenido un problema judicial hace diez años, por el que estuvo seis meses privada de libertad, pero que en la actualidad se desempeñaba como fisioterapeuta, dedicada a tratamientos de drenaje linfático para personas operadas, sin vínculos con el narcotráfico. Según Salinas, quienes sí estarían vinculados al ataque pertenecerían a un grupo identificado informalmente como «la pesada», aunque su identidad no fue establecida.

Sobre la mecánica del hecho, la fiscal confirmó que la investigación cuenta con un video en el que se observa que un vehículo les cerró el paso a las víctimas, que habrían caído de la motocicleta como consecuencia. Planteó además dudas sobre el lugar exacto en el que se produjeron los disparos: consideró poco probable que haya sido dentro del cementerio, por la escasa cantidad de sangre hallada allí, e indicó que resulta más probable que el ataque con arma de fuego se haya producido dentro del vehículo de los agresores. Salinas indicó que aún no está establecido si la camioneta Toyota Fortuner blanca utilizada en el hecho es robada; la fiscalía obtuvo una nueva imagen con la que espera identificar la chapa, y existen cámaras de seguridad en inmediaciones del cementerio que permitirían reconstruir el último tramo del recorrido de las víctimas. «Son cosas que vamos a ir hilando», afirmó.

La fiscal recibió además, la mañana de este lunes, una versión sin confirmar sobre uno de los presuntos participantes del ataque. Según relató, el padre de uno de los hombres señalados como parte del grupo que habría interceptado a las víctimas le informó que su hijo se quitó la vida. La propia fiscal remarcó que se trata de un dato que todavía debe corroborar y planteó dudas sobre su fiabilidad: «Puede ser que él, en su afán de encontrar una respuesta a todo eso, me esté proveyendo [esa información]», señaló, en referencia al padre. Hasta el momento no hay confirmación oficial de parte de la Policía, el Ministerio Público ni el médico forense sobre este hecho.

Hasta el momento no se confirmó oficialmente la identidad de los tres hombres señalados como supuestos autores. El procedimiento sigue en curso y la información será ampliada.


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