«Son señales totalmente hacia el otro lado, contradictorias por la mitad del tiempo de vigencia de la ley», afirmó Carrizosa, en referencia a un posible ajuste antes de que se cumpla el plazo previsto en la normativa vigente.
El empresario cuestionó que, de avanzar el cambio, el resultado sea que «sigamos con los tradicionales que consumen una barbaridad y contaminan una barbaridad». «Espero que esto no tenga un final de ese tipo», expresó, remarcando que la migración hacia la electromovilidad representa un ahorro para el país.
Carrizosa señaló que el 85 al 90% de la red de carga de vehículos eléctricos en Paraguay fue instalada con inversión y capacitación del sector privado: en hoteles, parkings, shoppings y rutas.
Además, remarcó que gran parte de las disposiciones previstas en la ley de electromovilidad no se cumplieron por parte del Estado, como la instalación de cargadores rápidos en municipios de más de 60.000 habitantes y la meta de que las instituciones públicas cuenten con un 50% de su parque en energía alternativa.
«Tenemos hoy más de 15.000 empleos directos y estamos llegando a casi 400 sucursales en todo el país», indicó, destacando que el sector aporta regularmente al IPS y se encuentra entre los mayores contribuyentes formales de la economía.
El empresario insistió en que ese crecimiento fue posible gracias a una regla a mediano plazo prevista para diez años, y advirtió que cambiar las condiciones a mitad de camino «le resta velocidad» a la inversión del sector.
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