Obispo cuestiona a instituciones por muerte de Deisy Paola: “Han fallado con ella y están aplazadas”

 

El obispo auxiliar de Asunción, monseñor Gabriel Escobar Ayala, lanzó duras críticas contra las instituciones responsables de garantizar la seguridad ciudadana, tras el asesinato de Deisy Paola, una joven de 22 años que fue ultimada a balazos en la ciudad de Lambaré. El religioso cuestionó la falta de protección a la víctima, pese a que existía una disposición judicial que impedía a su agresor acercarse a ella.
Durante su homilía de este domingo 11 de octubre, en la parroquia santuario Nuestra Señora del Rosario de Luque, el obispo lamentó el crimen y exigió respuestas de las autoridades ante lo que consideró un incumplimiento de sus responsabilidades.

“¿Quién se hace responsable de la muerte de Deisy Paola? Nuestras instituciones públicas, ¿dónde estaban?, ¿por qué no cumplieron con su función de brindar dicha seguridad a tal persona, sabiendo que ya había una prescripción de que tal persona que la mató no podía acercarse a ella?”, expresó.
En ese sentido, fue contundente al señalar que “nuestras instituciones públicas han fallado con ella y están aplazadas”, al tiempo de reclamar un trabajo coordinado entre la Fiscalía, el Juzgado y la Policía Nacional para garantizar la protección de las personas.

El religioso también cuestionó las prioridades de quienes ejercen responsabilidades públicas, frente a una realidad marcada por la violencia y la inseguridad.
“¿De qué sirve pintar todo un país de tal color u otro mientras en nuestras calles, barrios, ciudades y país contamos con inseguridad y muerte?”, manifestó.
Escobar sostuvo que el asesinato de la joven, que tenía toda una vida por delante, constituye un hecho grave que no puede quedar sin respuestas.

Llamado a combatir la indiferencia y la exclusión

En otro momento de su reflexión, bajo el lema “Dios invita a todos; nadie debe quedar excluido de la mesa de la vida”, el obispo abordó los problemas sociales que afectan al Paraguay, entre ellos la pobreza, la desigualdad, la precariedad laboral, la falta de oportunidades y el abandono de los sectores más vulnerables.
Advirtió que numerosas familias deben elegir entre comprar alimentos, adquirir medicamentos o pagar sus cuentas, mientras jóvenes, trabajadores, campesinos y pueblos indígenas enfrentan dificultades para acceder a condiciones de vida dignas.
“Un cristiano no puede acostumbrarse al sufrimiento humano”, afirmó, al cuestionar la indiferencia frente a las necesidades de los demás.
Asimismo, sostuvo que la solidaridad no debe limitarse a campañas ocasionales ni convertirse en una excusa para ignorar las causas estructurales de la pobreza.

Exige instituciones responsables y menos discursos vacíos

El obispo insistió en que el país necesita autoridades comprometidas con el bien común, instituciones transparentes y políticas públicas que respondan a las necesidades de la ciudadanía.
“Nuestro país necesita menos indiferencia y más compromiso; menos discursos vacíos y más acciones concretas; menos divisiones y más voluntad de encontrarnos”, expresó.
Aclaró que la Iglesia no pretende sustituir las responsabilidades del Estado, sino promover que cada persona e institución asuma el papel que le corresponde en la construcción de una sociedad más justa.
Finalmente, instó a las autoridades a comprender que el servicio público exige responsabilidad, honestidad y sensibilidad ante el sufrimiento humano, y pidió trabajar por un Paraguay donde la seguridad, la dignidad y las oportunidades no sean privilegios de unos pocos.


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