El episodio ocurrió a bordo de un Cessna 150. De acuerdo con el testimonio de la joven, el instructor Leandro Andrés Bertazzo, de 42 años, le dijo: «Vos sabés lo que tenés que hacer, seguí adelante».
Acto seguido, se quitó los auriculares y el cinturón de seguridad, abrió la puerta de la aeronave y se lanzó al vacío desde una altura aproximada de 250 metros.
La estudiante, que ya contaba con licencia de piloto privado y realizaba las horas de vuelo reglamentarias para avanzar en su formación, creyó inicialmente que se trataba de una maniobra o ejercicio inesperado.
Al comprender lo sucedido, emitió un mensaje de alerta a la base y consiguió aterrizar el avión sin sufrir lesiones.
El director de la escuela de vuelo donde trabajaba Bertazzo afirmó que no existían señales que hicieran prever una decisión de esa naturaleza y destacó que el instructor tenía amplia experiencia.
La Fiscalía argentina abrió una investigación para esclarecer el caso, mientras personas cercanas al piloto señalaron que atravesaba problemas personales.

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