Graciela Stroessner, una de las hijas del exdictador paraguayo Alfredo Stroessner, impugnó ante la Justicia del Distrito Federal de Brasil la legitimidad de su medio hermano, Enrique Alfredo Fleitas, hijo de Michele Fleitas, quien fue amante de Stroessner en la década de 1970. Ante los tribunales, argumentó que el plazo para reclamar la herencia ya había prescripto y que Fleitas no contaba con un reconocimiento judicial como heredero.
El desembargador Renato Rodovalho Scussel resolvió, sin embargo, que la Justicia brasileña es competente para tramitar el inventario de los bienes de Stroessner situados en el país, y confirmó la legitimidad del vínculo entre Fleitas y el ex dictador. «La legitimidad del reclamante está comprobada por documentación de filiación y examen de ADN. La ausencia de una sentencia declaratoria no impide el ejercicio del derecho sucesorio, siendo innecesaria a los fines del inventario», señaló el magistrado.
Ese examen de ADN se realizó luego de que la Justicia ordenara la exhumación del cuerpo de Stroessner, lo que permitió confirmar el vínculo biológico con el hijo que había tenido fuera de su matrimonio. El fallo que reconoció la legitimidad de Fleitas fue dictado en febrero de este año por el Tribunal de Justicia del Distrito Federal y los Territorios (TJDFT), que además determinó que la Justicia brasileña mantiene competencia sobre el caso «aun cuando el fallecido o los herederos residan en el exterior». Se estima que el proceso de inventario podría concluir en los próximos dos años.
La dimensión total del patrimonio de Stroessner continúa sin determinarse, aunque las estimaciones indican que podría superar los mil millones de reales brasileños. El patrimonio quedó disperso en distintos países, lo que obliga a iniciar acciones judiciales en cada jurisdicción donde podrían encontrarse bienes, entre ellas Suiza, Estados Unidos, Brasil y Paraguay.
Stroessner gobernó Paraguay entre 1954 y 1989, tras un golpe militar, hasta ser derrocado por otro golpe liderado por Andrés Rodríguez, su antiguo aliado y consuegro. Tras ser depuesto, recibió asilo político en Brasil, donde vivió durante 17 años en Brasilia hasta su muerte, en 2006.

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