Cuatro testigos declararon en el juicio a Hernán Rivas que no lo conocían

El Ministerio Público cerró este viernes la ronda de cuatro testigos ofrecidos en el juicio oral por el supuesto título universitario falso del exsenador Hernán Rivas. Los tres primeros, exalumnos de la Universidad Sudamericana, y la cuarta, una exfuncionaria de la misma casa de estudios, coincidieron en un punto: ninguno conocía personalmente a Rivas.

«No le conozco al señor»

El primero en declarar fue Guillermo Guido Gauto, quien prestó testimonio por medios telemáticos. «La verdad que yo no le conozco al señor, ni en persona, solo por medios de comunicación. Nunca hablé con él, ni tuve una conversación con él», afirmó.

Gauto relató que había estudiado antes en la Universidad del Pacífico hasta 2009 o 2010, sin poder terminar la carrera por motivos económicos, y que recién en 2014 retomó sus estudios en la Sudamericana para concluir Derecho. Consultado sobre el trámite de registro de su título ante el Ministerio de Educación (MEC), explicó que en su época cada egresado debía gestionarlo personalmente: «Cuando yo llevé al MEC para registrar y legalizar, eso fue de horas nomás», dijo, mientras que la universidad demoraba «más de tres meses, normalmente 90 días» en entregar el título antes de ese trámite. El dato contrasta con lo ya documentado en el propio juicio sobre el título de Rivas, registrado en el MEC en apenas 6 minutos entre el dictamen favorable y la resolución, en 2020.

Un policía que nunca vio a Rivas en clase

El segundo testigo, Livio Antonio Díaz Flores, es suboficial de policía y también exalumno de la Universidad Sudamericana. Dijo no conocer a Rivas y contó que presentó su tesis sobre niñez y adolescencia ante una mesa examinadora integrada por dos mujeres y un hombre. Por su trabajo, a veces no podía asistir a clases, algo que —según relató— le autorizaba una funcionaria de la secretaría de la universidad.

Consultado por la fiscal Luz Guerrero sobre si había verificado que la universidad cumplía los requisitos de CONES y ANEAES para funcionar, fue directo: «No, yo personalmente no». Explicó que se trasladó a la Sudamericana por conveniencia, ya que trabajaba en la zona, y que la propia institución le convalidó todas las materias.

«Ahora todo el mundo ya le conoce»

El tercer exalumno en declarar, Elia Ramón González, viajaba junto a un grupo desde Salto del Guairá —algunos en vehículo propio, otros en colectivo— para las clases de los sábados. Fue tajante: «Nunca le he visto, ni capaz si le haya visto nadie, ya no sabía de su existencia». Consultado sobre si ahora lo conoce, respondió: «Ahora todo el mundo ya le conoce», en referencia a la exposición mediática que tomó el caso. Sobre su propia exposición oral, dijo que solo estuvieron presentes una secretaria y un profesor.

La exfuncionaria: «No tenía conocimiento»

La cuarta y última testigo del día fue Lourdes Mabel Giménez Martínez, exfuncionaria de la Universidad Sudamericana. Entre 2014 y 2016 fue coordinadora académica de la carrera de Medicina en la sede de Pedro Juan Caballero, donde —según explicó— ni siquiera existía la carrera de Derecho. Dijo no tener información sobre si la sede de Ciudad del Este, donde sí funcionaba Derecho, estaba habilitada, porque su rol era exclusivamente en el área de Medicina.

Giménez Martínez también mencionó que la universidad llegó a cerrar filiales, entre ellas la de Santa Rosa, aunque no pudo precisar qué otras carreras se vieron afectadas.

Qué sigue

Tras un breve receso, el juicio retomó en la etapa de producción de pruebas documentales, con la presencia de las fiscales Patricia Sánchez y Luz Guerrero junto al fiscal Cristian Benítez. Rivas permaneció en la sala durante todo el receso, sentado en el banquillo de los acusados.


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