Según explicó Andrés Kemper, presidente de la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay, en la primera edición del evento participaron 11 establecimientos concentrados en Gran Asunción, mientras que este año la propuesta reúne a 22 centros comerciales de diferentes puntos del país.
“Cada vez tenemos más centros comerciales en el interior y se va haciendo un evento más nacional”, destacó a la par de señalar que la expansión geográfica constituye una de las principales novedades de esta octava edición. Otra de las novedades de este año es que la Secretaría Nacional de Turismo declaró al Shopping Day como un evento turístico de interés nacional.
Para el sector, la declaración es sumamente relevante debido a la coincidencia del evento con el desarrollo del Rally Mundial en Paraguay, considerando el potencial de movimiento de visitantes y consumidores.
De acuerdo con Kemper, la propuesta de este año contempla beneficios ofrecidos por los centros comerciales, regalos directos por compras, conciertos, espacios para fotografías y actividades dirigidas a niños y familias. La intención, según explicó el entrevistado, es consolidar a los centros comerciales como espacios que van más allá de la compra.
Compras inteligentes
A las promociones propias del evento, se sumarán durante el fin de semana beneficios de distintas entidades financieras para sus clientes de tarjetas de crédito. En este punto, el representante del sector hizo especial énfasis en la importancia de que los consumidores conozcan las condiciones de cada promoción antes de realizar sus compras.
Los beneficios pueden variar según la marca de la tarjeta, el banco emisor y la procesadora por la que deba pasar la operación. Por eso, recomendó utilizar las redes sociales y los canales de información disponibles para comparar las alternativas antes de comprar y aprovechar efectivamente los beneficios.
El consumo crece, pero a un ritmo menor
Cabe mencionar que el evento de este año se desarrolla en un contexto de menor crecimiento para la industria, ya que según datos provistos por Kemper a Ñandutí Negocios, durante el primer semestre del año, el sector registró un crecimiento del 4,4% frente al mismo periodo del año anterior. Aunque se trata de una expansión, aseguró que es la menor tasa de crecimiento registrada en los últimos cinco años.
Asimismo remarcó que la diferencia es más evidente al compararla con los años anteriores, cuando el sector registró crecimientos de dos dígitos entre 2022 y 2025. A esto se suma un crecimiento de la oferta de aproximadamente 5% en metros cuadrados, impulsado por la incorporación de nuevos operadores y el desembarco de nuevas marcas.
“Eso hace que sea un año más difícil que los anteriores. No puedo decir de ninguna manera que es un año malo tampoco”, explicó. Kemper también remarcó que mantener tasas elevadas de crecimiento se vuelve más complejo cuando la base de comparación es cada vez mayor.
Segundo semestre con expectativa de recuperación
Por otro lado, el presidente del gremio afirmó que pese al menor dinamismo observado durante la primera mitad del año, su expectativa personal para los próximos meses es positiva. A su criterio individual, el sector podría cerrar el año con una tasa de crecimiento cercana a los dos dígitos y superior al 4,4% registrado durante el primer semestre.
“No creo que nos acerquemos a los mismos niveles de crecimiento de años anteriores, que hablábamos del 11, 15%, al menos, no por este año”, remarcó.
Consultado sobre los factores que podrían estar influyendo a esta desaceleración Kemper, planteó la existencia de varios puntos que estarían influyendo en el comportamiento del consumo. Uno de ellos, según su opinión es la apreciación del guaraní frente al dólar y otras monedas de la región, situación que habría reducido parcialmente el turismo de compras.
Otro elemento que a su criterio podría estar relacionado es el mayor nivel de endeudamiento de los consumidores, particularmente a través de las tarjetas de crédito. La fuerte expansión de la bancarización y la emisión de nuevas tarjetas durante 2023 y 2024 permitió ampliar la capacidad de consumo, pero también a un mayor nivel de utilización del crédito y endeudamiento.
A estos factores agregó el posible impacto de la deuda del sector público con empresas privadas proveedoras del Estado, como constructoras y farmacéuticas, así como las expectativas de los agentes económicos. “Al haber un menor dinamismo, las expectativas se van reduciendo y eso también inconscientemente limita el consumo”, señaló.
No obstante, espera que el Shopping Day se convierta en un motor de ventas en medio de este escenario y se proyecte como una oportunidad para generar impulso al consumo. En ese sentido concluyó recordando que el año pasado, el evento alcanzó una facturación equivalente a 2,2 veces la de un fin de semana promedio. Para esta edición, su expectativa es elevar ese resultado a 2,5 veces de un fin de semana promedio.
Deja una respuesta