Bajo el lema «mi contenido, a mi manera», las plataformas deberán ofrecer la posibilidad de acceder a contenido personalizado mediante algoritmos o ver únicamente publicaciones de amigos y creadores que el usuario haya elegido seguir.
«Esto no consiste en dar al Gobierno el control, sino en dar el control a las personas», afirmó el primer ministro Anthony Albanese, quien defendió que Australia está «liderando el mundo» con su estrategia de seguridad digital.
El incumplimiento podría acarrear multas de hasta 109,2 millones de dólares australianos (unos 67 millones de euros).
La normativa también reforzará la protección de los menores de 18 años frente a contenidos que promuevan trastornos alimentarios, pornografía, ideas hostiles hacia las mujeres o conductas peligrosas.
La iniciativa llega después de que Australia prohibiera el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años en diciembre de 2025.
La nueva legislación abarcará también videojuegos, aplicaciones, plataformas de mensajería y chatbots de inteligencia artificial, y permitirá ordenar la retirada de apps que faciliten la creación de imágenes sexuales falsas.
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