La decisión se sustenta en dos fundamentos: la obligación constitucional del Estado de garantizar la continuidad de los servicios esenciales de salud, especialmente para niños y adolescentes, y la propia solicitud de los profesionales, quienes en reuniones con autoridades manifestaron formalmente su voluntad de continuar vinculados a la institución.
Entre las especialidades comprendidas en la resolución se encuentran Anestesiología, Cirugía Pediátrica, Neonatología y Terapia Intensiva Pediátrica, áreas críticas cuya disponibilidad es sumamente limitada en el sistema sanitario, lo que dificulta su reemplazo inmediato.
La resolución cita el Artículo 56 de la Ley N.º 7.445/25, que otorga a la autoridad competente la potestad de evaluar la procedencia de las renuncias en resguardo del interés público.
«El diálogo permanece abierto y existe plena disposición para seguir trabajando en la construcción de acuerdos. El talento humano es el recurso más importante del sistema de salud», señaló la ministra Barán.
Entre 2023 y 2026, el Ministerio implementó medidas como la regulación de la jornada a 12 horas semanales por contrato, el incremento salarial de residentes de G. 4 a G. 6 millones y la incorporación de 5.141 nuevos profesionales por concurso.
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